Plan estratégico 2010 - 2012

En los últimos años, el Poder Ejecutivo Nacional adoptó políticas concretas de apoyo a la investigación y desarrollo científico.

En primer lugar, se produjo una activa recuperación de la inversión en materia de Ciencia y Tecnología, que supuso un incremento en la inversión en investigación y desarrollo (I+D) que pasó del 0,39% en 2002 a 0,49%en 2006 y que hoy sigue rondando en una inversión promedio del medio por ciento del PBI. La tendencia que se persigue es que dicha inversión siga incrementándose en los próximos años hasta alcanzar el uno por ciento del PBI, que se ha establecido como una meta cuantitativa que debe ser alcanzada en el transcurso de los próximos años. En este sentido, los países desarrollados ya la han superado y ahora se plantean alcanzar como meta el tres por ciento del PBI (1).

Por otra parte, la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología es un hito importante en pos de alcanzar esta meta y de mejorar el funcionamiento del desarrollo científico y tecnológico, por cuanto tiene la competencia de establecer políticas y coordinar acciones orientadas a fortalecer la capacidad del país para dar respuesta a problemas sectoriales y sociales prioritarios, así como contribuir a incrementar la competitividad del sector productivo, sobre la base del desarrollo de un nuevo patrón de producción basado en bienes y servicios con mayor densidad tecnológica.

En consonancia con estas acciones, el CONICET contribuye adoptando un plan estratégico con una visión de largo plazo, en donde la investigación y el desarrollo científico contribuye en todos sus aspectos al progreso económico, social y cultural de la Argentina, obtiene un reconocimiento en su labor a nivel internacional y transfiere nuevos conocimientos tanto sea al sector productivo como a los diferentes actores que componen nuestra sociedad y que se expresan en ella.

De esta forma, el CONICET debe asegurar la formación inicial y la capacitación contínua de los investigadores y apoyar, promover y ejecutar investigaciones científicas relevantes y de calidad para contribuir con el desarrollo armónico de la sociedad.

desafíos y problemas a superar

En los próximos años y en consonancia con el intento de poner en práctica una política de ciencia, tecnología e innovación a nivel nacional, es necesario superar un problema fundamental: la falta de adecuación del sistema institucional frente a los requerimientos actuales que se plantean para el desarrollo de las actividades de ciencia, tecnología e innovación. En este sentido, se require fortalecer la capacidad para poder orientar y promover dichas actividades y contar con centros de I+D fortalecidos que brinden los servicios científicos y tecnológicos en un estándar superior de prestación.

En función del desafío que se plantea, se considera que esta adecuación debe ser gradual, con el fin de ir superando los siguientes obstáculos:

a. falta de articulación de las instituciones entre sí.
b. desconexión con las necesidades de las empresas y del conjunto de la sociedad.
c. baja capacidad de adaptación a los cambios internacionales.
d. excesiva concentración territorial (2).

Desde el punto de vista de la formulación y ejecución de las políticas públicas en el ámbito de la ciencia y la tecnología, el ítem a) representa una de las problemáticas más tradicionales que pueden reconocerse, por la dificultad para coordinar las distintas actividades que se realizan en el sector público, la existencia de distintos ámbitos y jurisdicciones, y de modalidades también disímiles y dispersas. Por ejemplo, coexisten jurisdicciones nacionales con las provinciales; éstas últimas que poseen autonomía federal, debiendo también considerarse los regímenes de autonomía de los que gozan las Universidades. Asimismo, los Ministerios y Secretarías en el ámbito nacional y provincial albergan instituciones de investigación propios. A esta complejidad en la articulación debemos sumar las organizaciones del ámbito privado, que tienen una dinámica específica y culturas organizacionales propias. A esta dispersión organizativa –que conforma de por sí un sistema complejo– se suman las diferencias que se originan dentro de la actividad misma de investigación: existencia de investigaciones experimentales y teóricas, investigación básica y aplicada –y estas dos se distinguen del desarrollo tecnológico–, paradigmas científicos dentro de los cuales evolucionan las disciplinas, etc.

Es por esto que el CONICET, como otros organismos de ciencia, tecnología e innovación con la misma problemática, debe actuar en forma estratégica sobre el sistema de relaciones que vincula a las instituciones entre sí y con la sociedad, en un proceso que deberá estar acompañado por un paulatino cambio cultural favorable al trabajo interdisciplinario, a la cooperación en redes y a la formulación de cuestiones de índole científica a partir de problemas de naturaleza económica y social.

(1) "Bases para un Plan Estratégico de Mediano Plazo en Ciencia, Tecnología e Innovación" (2005-2015), publicado en el site del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, formato pdf, pág.5.
(2) Ídem anterior, pág.19 y 20.